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4 tatuajes icónicos con historias asombrosas

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Existen innumerables razones por las que alguien puede decidir hacerse un tatuaje. Tradiciones o historias culturales de una región, país o etnia; experiencia personal o simplemente gusto por algún diseño en específico. Después de todo, la piel es un gran lienzo. Lo cierto es que tatuarse es una forma de expresión que existe desde prácticamente los inicios de la civilización, y hay varios tatuajes que se han quedado en nuestra memoria debido a su naturaleza especial. Acá te mostramos algunos ejemplos peculiares de historias de tatuajes que han perdurado por su originalidad.

Mujeres tatuadas y fenómenos de circo

A finales del siglo XIX e inicios del XX, los espectáculos de fenómenos de circo se habían vuelto muy populares porque existía un público que realmente disfrutaba de ver “rarezas” en las carpas. Una de esas extravagancias eran mujeres completamente tatuadas, quienes contaban supuestas historias sobre esos dibujos, a los que relacionaban con los nativos americanos. Una de las más conocidas fue Artoria Gibbons, que se convirtió en una de las mejor pagadas en esos shows debido a los innumerables tatuajes que tenía en su cuerpo, hechos por su pareja, Red Gibbons. Esta mujer continuó en ese mundo hasta los ochenta años. Aunque posteriormente esos shows fueron quedando en el olvido, es importante destacar que contribuyeron a la aceptación de los tatuajes dentro de la cultura occidental.

Olive Oatman y la tribu mojave

La historia de Olive Oatman es muy particular. En 1850, el padre, la madre y los siete hijos que conformaban la familia Oatman fueron atacados en Illinois, Estados Unidos, por miembros de las tribus tolkepayas/yavapai occidentales. Fue una masacre en la que asesinaron a todos menos a Olive, de 14 años, y a Mary, de 7, que fueron tomadas como esclavas. Poco después fueron compradas por un grupo de los mojave de California. Ambas fueron integradas como parte de ellos y tatuadas siguiendo la costumbre de esta tribu, a pesar de ser blancas, para la buena suerte y la protección. Mary murió a los 10 años, mientras que Olive dejó a los mojave a los 19 y regresó a la civilización. Sin embargo, llamaba la atención por los tatuajes en la cara y los brazos, y existen pocas fotografías de ella. Se dice que comenzó a usar velos hasta su muerte en 1903.

Las niñas de Dulong

Tatuar a las niñas era una tradición antigua de la minoría étnica china de Dulong, un pueblo ubicado en una zona aislada. Cuando alcanzaban la adolescencia, les tatuaban la cara de forma permanente a través de los rituales llamados Hua Lian (“pintar la cara”) o Wen Mian (“tatuar la cara”). Según las historias, un anciano se encargaba de hacer los dibujos utilizando hollín y luego se los clavaban en la piel con una aguja o un palo afilado. Los diseños se extendían desde el puente de la nariz hasta las mejillas y la boca. La mayoría de los tatuajes tenían forma de mariposa, pues creían que los difuntos se convertían en ese animal al morir. Por ahora, no hay una razón exacta de por qué las mujeres eran tatuadas en Dulong, pero una de las tantas teorías dice que era con el fin de hacer a la comunidad femenina menos atractiva para los traficantes de esclavos lisu y tibetanos. Esta tradición permaneció hasta 1949, con la fundación de la República Popular China. Actualmente, los registros apuntan a que hay unas 30 mujeres vivas con tatuajes tradicionales de Dulong.

Ötzi, el hombre de hielo

En 1991, unos turistas descubrieron a Ötzi, una momia de más de 5.000 años que se conservó naturalmente en los Alpes de Ötztal, ubicados en la frontera entre Austria e Italia. Lo que realmente causó asombro en los antropólogos fue la forma clara y casi intacta en que se mantuvieron los tatuajes de este hombre: un total de 61 diseños. Mientras las investigaciones avanzan sobre cómo vivió Ötzi, también se especula sobre la forma en la que se pudo haber hecho los tatuajes. Una de las teorías es que se realizaron pinchando primero el diseño con algún tipo de aguja o palo afilado, y luego frotando hollín sobre la piel. Tampoco se tiene certeza sobre el fin de esos tatuajes. Hay evidencia de diseños en las muñecas, los tobillos y el tendón de Aquiles, áreas que usualmente presentaban lesiones, por lo que una teoría es que se tratara de algún tipo de tratamiento, como la acupuntura. Sin duda, la historia de Ötzi y sus tatuajes es una de las más interesantes y debatidas de la cultura occidental.