Lamine Yamal y Messi a los 19 años: ¿quién fue mejor?

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Lamine Yamal, de apenas 19 años, alzó el gran trofeo dorado junto a sus compañeros de la selección española de fútbol tras ganar la Copa Mundial de la FIFA 2026, celebrada en Estados Unidos, Canadá y México. La Roja se impuso por 1-0 en la prórroga a una Argentina liderada por el astro Lionel Messi, nada más y nada menos. Pero mientras Messi vislumbra el final de su carrera profesional a los 39 años —posiblemente disputó su último Mundial—, el joven español, de ascendencia marroquí y ecuatoguineana, todavía tiene todo un camino por delante. En este punto surge el gran debate: ¿cuál de los dos ha sido el mejor futbolista joven? Vale la pena destacar los aspectos que los han convertido en los astros del balompié que hoy son.

Las semejanzas

Cientos de historias y relatos han surgido por el curioso paralelismo entre Lamine y Messi: desde la fotografía viral del argentino, cuando tenía 20 años, junto a Lamine, de apenas unos meses —tomada en 2007 para un calendario solidario a favor de UNICEF—, hasta las comparaciones de las aptitudes que ambos han evidenciado en el campo. Pero es muy difícil definir quién de los dos es mejor, pues, aunque tienen un perfil similar, cada uno se ha destacado por sus propias características en determinadas áreas futbolísticas.

Por ejemplo, tanto Messi como Lamine se formaron en La Masía y debutaron profesionalmente con el Barcelona cuando aún eran adolescentes. Ambos prefieren golpear el balón con el pie izquierdo y lo manejan pegado al cuerpo, superan a los defensores y crean oportunidades desde el costado derecho.

Diferencias en números

Sin embargo, una diferencia importante entre los dos es que Lamine ha desarrollado su carrera a una velocidad imparable y en un corto plazo. A los 16 años, el joven español ya era titular en el Barça; a los 17, ganó una Eurocopa y fue uno de los principales protagonistas del torneo. A ello se suma el dato extraordinario de haber disputado y ganado una final del Mundial a los 19 años.

A esa edad, Messi no había disputado ni siquiera una Copa América, competición en la que debutó con 20 años. Con apenas 19 años, Lamine acumula 149 partidos oficiales y 49 goles con el primer equipo azulgrana. Messi, a esa misma edad, había disputado 34 partidos y anotado nueve goles.

Formación dispar

Otro elemento que influye en la trayectoria de cada jugador es que Lamine nació y creció en Cataluña, por lo que su formación ha estado ligada al Barça desde muy joven. En cambio, Messi, nacido en Rosario, Argentina, tuvo que abandonar su país a los 13 años para perseguir su objetivo de jugar en el Barcelona.

Los especialistas del fútbol agregan que Messi llegó a un equipo ya consolidado y rodeado de grandes figuras como Puyol, Xavi, Eto’o y Ronaldinho, este último uno de sus referentes. Ese dream team ganó la Champions en París en 2006. Por su parte, Lamine se vio obligado a asumir responsabilidades cuando todavía era adolescente en un Barça que se encontraba en proceso de reconstrucción. Así, el español se convirtió en una pieza vital de la ofensiva del equipo.

Otras consideraciones

Por otro lado, en las comparaciones entre el joven Messi y Lamine también surge el elemento físico. Se ha documentado que el argentino tuvo que someterse durante su adolescencia a un tratamiento con hormona de crecimiento para tratar una deficiencia, costeado por el Barça. En cambio, no se ha informado de que Lamine haya afrontado una condición médica similar. Esta diferencia forma parte de sus trayectorias personales, aunque no permite medir por sí sola el esfuerzo ni el talento de ninguno de los dos.

Dos leyendas

Si bien los comentaristas, analistas e incluso fanáticos del fútbol se han dedicado a resaltar las similitudes y diferencias entre estos dos astros, hay algo que ha quedado muy claro: ambos pertenecen ya a la élite futbolística mundial. Aunque Messi se encuentre en la etapa final de su carrera, es uno de los referentes más importantes de la historia reciente del balompié. Lamine apenas comienza y ya tiene en su haber algunos de los títulos más importantes del fútbol, además de mucho camino por delante.